¡Adios Kinect Bye Bye!

Ya hace 11 años cuando Nintendo lanzo al mercado su nueva e innovadora consola, el Nintendo Wii, consola que con su tecnología y sistema de controles Wii Remote, permitió a los jugadores interactuar con los videojuegos de una nueva forma nunca antes vista, marcando un parte aguas en la industria de los videojuegos, lo que le valió al Nintendo Wii convertirse en un gran éxito comercial superando a sus competidores Xbox 360 y Play Station 3.

Y fue a partir del Nintendo Wii que las grandes compañías de videojuegos apostaron por la investigación y el desarrollo de nuevas tecnologías con las cual pudieran competir contra el sistema de Wii Remote de Nintendo. Siendo así que en 2009, Microsoft revelo bajo el nombre clave de Proyecto Natal, una nueva tecnología desarrollada para el Xbox 360, que prometía revolucionar el mundo de los videojuegos de una manera nunca antes vista. Fue así que un año después de su anuncio, que Microsoft saco a la venta el Proyecto Natal, ahora conocido como Kinect, dispositivo que mediante un sistema de cámaras y micrófonos registraba nuestros movimientos, convirtiéndonos a nuestros propios cuerpos en el control de la consola. Pero pese a la gran innovación tecnológica que el Kinect suponía para la industria de los videojuegos, no recibieron el éxito deseado, pues muchos de los juegos desarrollados para el Xbox 360 que serian compatibles con el Kinect, no explotaron todas posibilidades que esta nueva tecnología ofrecía, llenando al Kinect de Xbox 360 de una librería de juegos simples y vacíos, que pese a un par de excepciones, nunca le hicieron justicia al nuevo dispositivo de Microsoft.

Para cuando Microsoft anuncio su nueva consola de próxima generación, el Xbox One, los fans de la marca quedaron decepcionados al ver que la nueva consola tendría incluido un nuevo rediseño del Kinect, dispositivo que prometía mejorar de manera sobre saliente las capacidades de su antecesor del Xbox 360,  pero que consumiría gran parte del poder de procesamiento de la consola y junto a la nula posibilidad de darle al consumidor la opción de comprar la consola sin el Kinect 2.0, decreto un fracaso adelantado del nuevo dispositivo, pues cuando la nueva generación de consolas fue presentado, los jugadores ya habían dejado más que claro que estas tecnologías no les interesaba en lo más mínimo, siendo que el Kinect para el Xbox One fue uno de los grandes responsables del pésimo arranque en ventas de la nueva consola, la cual rápidamente quedo superada por su competidor Play Station 4.

Xbox One orillado a replantear una nueva estrategia de mercado, tuvo que dejar de un lado el Kinect 2.0 para ahora vender su nueva consola sin este dispositivo, por lo que el día de ayer Alex Kipman, creador del dispositivo, anuncio oficialmente en una entrevista para Co.Design, que ya no se fabricará el Kinect, por lo cual quedará descontinuado para siempre y pese a esta noticia, Alex Kipman también comento que pese este dispositivo ya no existirá más, su tecnología quedara viva para ser implementada en más proyectos como lo es Cortana para Windows 10.

Es así que el Kinect quedará en la historia como un gran intento por darle un nuevo enfoque a como interactuar con los videojuegos y pese a una larga cadena de errores que lo condeno al fracaso, no podremos olvidar que el Kinect fue una pequeña ventana al futuro que nos dejo maravillados cuando lo vimos por primera vez, por lo que en robotto.space no nos queda más que decir ¡Adios Kinect, bye bye!

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