República Cinéfila | Ant-Man y La Avispa

La primer película de “Ant-Man” en 2015 fue una producción modesta con su simpatía e ingenio, siendo una bocanada de aire fresco para el tan gastado género de superhéroes y es que el modelo de megafranquicia del Marvel Cinematic Universe en el perfeccionamiento y refinación de la fórmula narrativa y comercial del blockbuster hollywoodense llegó casi a agotarse después de las 2 primeras cintas de “The Avengers” (2012/2015).

Los mismos Marvel Studios parecían darse cuenta de ello, y fue por eso que contrató a cuatro cineastas talentosos para sus películas siguientes con los hermanos Anthony y Joe Russo, egresados de la serie televisiva “Community”, dirigieron “Capitán América: El Soldado del Invierno” (2014); James Gunn estuvo a cargo de “Guardianes de La Galaxia” (2014), y al director ingles Edgar Wright se le dejó a cargo el guion de “Ant-Man” (2015), filme que fue dirigido por Peyton Reed. La clave del éxito de este universo en donde la homogeneización del estilo y la construcción de una narrativa colectiva que omita asuntos sociales o ideológicos particularmente problemáticos es también su fragilidad en términos artísticos para homogeneizar es necesario limar lo que no embone.

El resultado es un cine popular que funciona comercial y narrativamente, pero que a menudo carece de interés estético. “Ant-Man” es la película de Marvel que, un poco en la senda de “Guardianes de La Galaxia”, mejor logra combinar las búsquedas estilísticas con desplantes técnicos, ideas ingeniosas, formas poco comunes de montar o filmar con el interés económico. En la sinopsis en la trama de esta historia, después de los acontecimientos de “Capitán América: Guerra Civil” (2016), Scott Lang (Paul Rudd) lidia con las consecuencias de sus elecciones como superhéroe y padre. Mientras lucha por mantener un equilibrio entre su vida hogareña y sus responsabilidades como Ant-Man, se enfrenta a Hope van Dyne (Evangeline Lilly) y al Dr. Hank Pym (Michael Douglas) con una nueva misión urgente. Scott debe volver a ponerse el traje y aprender a luchar junto con La Avispa, mientras el equipo trabaja en conjunto para descubrir secretos del pasado.

Resulta interesante ver esta película desde una perspectiva social, ya que a diferencia del resto del Cinematic Universe, en el que las parejas sentimentales parecen exclusivamente monógamas y heterosexuales, aquí hay divorcios, segundas nupcias, convivencia entre padrastros y padres biológicos. Además, frente al elenco de los Avengers, formado casi exclusivamente por hombres y mujeres blancos el equipo de ladrones de Ant-Man parece un festival de la diversidad con un chicano, un afroamericano, un oriundo de Europa del Este y un protagonista expresidiario que a menudo se ve rebasado por una mujer con alto mando que terminará convirtiéndose ella misma en superheroína.

Nada del otro mundo, por supuesto aunque falta mucho para llegar a la Ms. Marvel musulmana, a la Thor femenina o al Capitán América afroamericano de los actuales cómics, pero se alcanzan a ver ya los efectos de los reclamos de una comunidad de fanáticos muy diversa, que exige no sin algo de mucha razón, ver algo más allá de los típicos protagonistas en las historietas clásicas.

 

Ant-Man y La Avispa
HOLLYWOOD, CA – JUNE 25: (L-R) Director Peyton Reed, Producer Stephen Broussard, Executive Producer Victoria Alonso, Executive Producer Louis D’Esposito, and Producer Kevin Feige attend the Los Angeles Global Premiere for Marvel Studios’ “Ant-Man And The Wasp” at the El Capitan Theatre on June 25, 2018 in Hollywood, California. (Photo by Alberto E. Rodriguez/Getty Images for Disney) *** Local Caption *** Peyton Reed; Stephen Broussard; Victoria Alonso; Louis D’Esposito; Kevin Feige

Lo que más sorprende de esta cinta en mi opinión de hecho, es lo coherente que resulta pese a que su simple guion lleva las firmas de cinco personas, entre ellas del actor principal. “Ant-Man y La Avispa” sale bien librada gracias a su ritmo frenético, a su imaginación al explorar su premisa y, sobre todo, con un buen reparto. Los secundarios ya conocidos adquieren más protagonismo, los villanos tienen cierta gracia y matices, para variar, y Paul Rudd se sale con su actuación en múltiples aspectos, quién iba a decir que entre los talentos de este hombre se encontraría el de imitar a Michelle Pfeiffer con tanta soltura.

Ant-Man y La Avispa
HOLLYWOOD, CA – JUNE 25: (L-R) Actors David Dastmalchian, Tip “T.I.” Harris, Michael Douglas, Judy Greer, Michelle Pfeiffer, Hannah John-Kamen, and Evangeline Lilly, Director Peyton Reed, Actor Paul Rudd, Producer Stephen Broussard, Actor Abby Ryder Fortson, Executive Producer Victoria Alonso, Executive Producer Louis D’Esposito, actor Laurence Fishburne, and Producer Kevin Feige attend the Los Angeles Global Premiere for Marvel Studios’ “Ant-Man And The Wasp” at the El Capitan Theatre on June 25, 2018 in Hollywood, California. (Photo by Alberto E. Rodriguez/Getty Images for Disney) *** Local Caption *** David Dastmalchian; Tip “T.I.” Harris; Judy Greer; Hannah John-Kamen; Michael Douglas; Michelle Pfeiffer; Stephen Broussard; Peyton Reed; Evangeline Lilly; Paul Rudd; Abby Ryder Fortson; Victoria Alonso; Louis D’Esposito; Laurence Fishburne; Kevin Feige

En cuanto a sus defectos tiene unos cuantos, al igual que su entrega anterior, la película de Peyton Reed aspira a darle un baño de fantasía al subgénero de atracos perfectos, sólo que, como en esta ocasión no hay traumas derivados de despidos a última hora, la operación luce mucho más ese encanto picaresco y juguetón que apenas se encuentra en ningún otro filme de Marvel. Si bien es un cineasta muy competente, Reed dista de ser un virtuoso, con lo que muchas de sus puestas en escena dejan el resquemor de que podrían haber mejorado aún más. Por otra parte da la impresión de haber visto poco a Evangeline Lilly de que la película le dedica menos tiempo del que debiera, o bien de que el personaje y la actriz gustan tanto que su presencia da ganas de verla más o de ambas cosas.

Aun así, este filme reconfortará a los fans agotados por los excesos de “Avengers: Infinity War” (2018) y dará la razón a quienes piensan que, si no saben reírse de sí mismos superhéroes no valen la pena. Estilísticamente además, es la cinta más atrevida de todo el Cinematic Universe. No quiero decir con esto respecto al cine avant-garde, pero sí, digamos, respecto a buena parte del blockbuster contemporáneo. La premisa de “Ant-Man y La Avispa” le permite secuencias de acción en trenes a escala, recorridos marinos a través de cañerías, caídas al vacío en medio de un baño.

Es la prueba de que el género superheroico de altos presupuestos puede buscar encontrando suspenso y emoción en terrenos lejanos a la solemnidad artificiosa. Esta es una producción más picaresca, más dinámica y más ingeniosa que su predecesora con un Rudd que sigue siendo la pequeña gran joya de Marvel. Lo logra porque está en la periferia de su universo como Ant-Man, por ejemplo, se permite un protagónico un tanto de medio nivel si comparamos Paul Rudd, un tipo simpático y talentoso pero definitivamente lejano a la apariencia de un Chris Evans como Capitan America o de un Chris Hemsworth como Thor, que son altos, rubios y musculosos héroes americanos típicos. Rudd colaboró en la escritura del guion, un involucramiento creativo de parte de un buen actor que no habíamos visto en el Cinematic Universe desde “The Incredible Hulk” (2008), la buena película en la que el estupendo Edward Norton colaboró en aspectos del guion y cuya visión entraría directamente en pugna con la de Marvel Studios.                                                                  

Ant-Man y La Avispa
LOS ANGELES, CA – JUNE 24: (L-R) Michael Douglas, Hannah John-Kamen, Paul Rudd, Evangeline Lilly, Laurence Fishburne, Peyton Reed and Marvel Studios President Kevin Feige attend Marvel Studios’ “Ant-Man And The Wasp” Global Junket Press Conference on June 24, 2018 in Los Angeles, United States. (Photo by Alberto E. Rodriguez/Getty Images for Disney) *** Local Caption *** Evangeline Lilly; Paul Rudd; Hannah John-Kamen; Michael Douglas; Laurence Fishburne; Peyton Reed; Kevin Feige

 

Mi 8.5 de calificación a este estupendo filme que podría marcar un nuevo rumbo para la compañía de Marvel Studios, ya que recientemente se estrenó la taquillera cinta de “Avengers: Infinity War” y se han puesto en marcha para iniciar la fase 3 dentro de su popular universo cinematográfico. Las cintas “Black Panther” y “Ant-Man and The Wasp” son decisivas para ver qué rumbo tomará Marvel en el futuro y es que esta última es la que podría ser la clave según recientes declaraciones de la actriz Evangeline Lilly, quien da vida a La Avispa.

Según la interprete lo que sucede aquí puede abrir un mundo nuevo de posibilidades para Marvel, ya que la empresa de ahora en adelante buscará explorar mundos completamente separados de los que ya hemos visitado. Por el momento, en “Avengers: Infinity War”, Ant-Man no tuvo ninguna aparición, por lo que podría tener un papel más importante en el futuro de la empresa. Aunque la bella actriz no se atrevió a confirmar nada, si dejó claro que ve mucho potencial en la secuela y analizando lo ya visto, vaya que la tiene. 

En esos pocos cambios la película ve cómo sus defectos se agigantan irremediablemente, todo en el símbolo de su otrora personaje central Ant-Man ya que aquí la batuta es tomada por La Avispa que, sin poder controlar el efecto, se agiganta y empequeñece. De nada nos sirve que estos superhéroes crezcan o se hagan diminutos, especialmente si no lo hace a su voluntad. Nada aporta una película que agranda y reduce el tamaño de sus juegos casi involuntariamente, usando herramientas fáciles para llegar a su meta. 

Así, la brillantez de elementos antes aplaudidos con Michael Peña y sus maravillosos diálogos, la doble vida del héroe padre de familia, el estira y afloja entre Ant-Man y la futura Avispa, la ausencia casi total de referencias marvelianas, en una historia independiente en más de un sentido, casi se desvanece y se pierde entre la indecisión de una película escrita con demasiada prisa y que busca casi con desesperación jugar sin aburrir a quien ve. Es por eso que uno de los logros de “Ant-Man y La Avispa” es el de alejarse, al fin, de esa supuesta grandeza. Su protagonista, Scott Lang, encuentra su primera prueba al enfrentarse a los peligros de un tsunami en una bañera. Reducido al tamaño de un insecto gracias a un traje que funciona mediante un artificio más mágico que científico, Lang encuentra amenazas en los ratones y aliados en las hormigas.

Es un retorno a los aspectos que cimentaron la fama de Marvel Comics con el genero literario de la ciencia ficción inverosímil, cercana a la fantasía, siendo pura evasión empaquetada en unos colores muy brillantes. Más aún, la película se mira a sí misma con cierta ironía, ya que los personajes sueltan frases sarcásticas respecto a sus propios diálogos, situaciones y se permiten burlarse de sí mismos. Esto, que no es del todo raro en la producciones de Marvel, se encuentra aquí afinado por la calidad histrionica de sus actores Rudd y Peña, sí, pero también Michael Douglas y la carismática Evangeline Lilly, quien también contribuirá con una necesarísima presencia femenina en la tercera etapa de los Avengers cinematográficos, que están tan marcados obviamente por el dominio de los protagonistas masculinos.

Ant-Man y La Avispa

Lic.Ernesto Lerma, titular de la sección y columna periodística.

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