STRANGE DAYS. A 50 AÑOS DE CANCELAR LA SUSCRIPCIÓN. Por Allan Márquez

“Let´s swim to the moon, aha. Let´s climb to the tie…”

 

Con estas palabras James Douglas Morrison conquistó el oído de Ray Manzarek aquel día veraniego de 1965 en Venice Beach California, y de ese rapidín amoroso formaron una familia llamada The Doors –gracias Billy Blake por la inspiración a Mr. Mojo Rising-. Dos años después, esa familia conformada por Jim, Ray, Robbie y John parieron dos engendros apocalípticos en tan sólo seis meses. The Doors en enero de 1967 y Strange Days en junio del mismo año.

Era la segunda mitad de la década de los 60, el hipismo florecía por toda la costa de California, la buena ondes, el new age, las flores y las drogas psicoactivas caracterizaban la época. El arte era parte fundamental de ello, sobre todo en la pintura, literatura y la música (el cine tenía sus propios matices, sobre todo en Francia, con la ya instaurada “Nueva Ola Francesa” la cual fue adoptada por los académicos cinematográficos gabachos). Durante esta segunda mitad, muchos grupos de choque se enfrentaron entre sí, debido a la guerra de Vietnam, al racismo, a los asesinatos a estudiantes, etc., y una de las formas de hacer frente a esto era la música. Con la música se dejaba ver el inconformismo político por el que atravesaba EU. Con melodías sicodélicas gracias al LSD y otras sustancias se manifestaba la generación de las flores, en donde se vislumbraba un mundo utópico para las generaciones futuras.  Pero siempre hay un frijol en el arroz, y este era The Doors.

The Doors  no hablaba de la buena ondes, de la paz, si del amor, pero desde una concepción más mística. A ellos les interesaba el caos, el desorden, destruir para construir y eso lo dejaban plasmado en sus presentaciones, pero más en sus letras, escritas casi todas por Jim Morrison.

The Doors empaparon los 60 de letras profundas, viscerales, poéticas, destructivas, desencantadoras, reales y sexuales. Desde la aparición del primer LP homónimo, se vislumbró el alcance transitorio-místico de su sonido hipnótico. Canciones como light my fire, break on thruogh y The End alcanzaron la cumbre del abismo psicodélico y abrieron brecha a nuevas ideologías como el punk y el post punk.

Después de alcanzar los más grandes estándares de la época en EU The Doors, de la mano de su productor Paul Rotchild se encerraron en el estudio para grabar “Strange Days” considerado por muchos como uno de los mejores discos de la banda angelina. Con temas pop como love me two times, moonlight drive, my eyes have seen you y I can´t see your face in my mind.  Temas de introspección como unhappy girl, youre lost Little girl, people are strange; y temas escabrosos como strange days, horse latitudes y when the music´s over. El disco Strang Days, nos lleva del caos a la relajación, en donde nos mantiene cómodos, hasta que damos la vuelta y volvemos al caos, pero ahora más desesperanzador.

 

“… Esa niña es infeliz porque está perdida…”

El caos y la melancolía se aflora y acomodan en dos tracks Youre lost Little girl y unhappy girl, Rolas dedicadas a Pamela Courson, -pareja “cósmica” de Jim Morrison- donde describe la soledad y angustia que percibia Jim en Pam (cabe mencionar que esta rola no sólo es para mujeres).

“Ámame dos veces…”

El amor, el optimismo y la sensualidad se manifiestan en este track movidon. Una canción escrita por Krieger y que a Jim le gustaba mucho –según el mismo Krieger-. Este track junto con My eyes have seen you, moonlight drive y I can´t see your face in my mind, nos permite tener un halo de paz, de conmiseración propia y con el prójimo. Nos hace enamorarnos y ser nostálgicos, nos hace querer bailar y coger a la vez; nos hace pensar no todo está jodido, yo no estoy tan jodido y esto nos libera momentáneamente.

“…cancela mi suscripción a la resurrección…”

Así.  Crudo, directo y lleno de dolor The Doors, en los tracks when the music´s over, people are strange y horse latitudes,  nos conduce por una autopista desolada al declive, a la confrontación de  nosotros mismos. Nos lleva a meditar en nuestro ser, en nuestro sufrimiento y en el de los demás. Nos invita buscar la libertad permanente, a terminar con samsara, a llegar al nirvana, llevado por caballos hacia la muerte para ya no renacer. Nos confronta con nuestra tristeza y depresión, con el olvido y lo transitorio; con la búsqueda de un refugio de un salvador, dejándonos claro que nosotros somos nuestros propios salvadores.

Cada nota, cada frase e incluso cada murmullo, plasma un hilo de escalofrió y reflexión en nuestra piel,  sobre la vida y la muerte.

Strange days, como su nombre lo dice, es un álbum para extraños, para personas que ya han estado hundidas en su propia maleza y buscan hundirse más para renacer.

“…cuando acabe la música apaga la luz…”

 

 

STRANGE DAYS
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