La Columna Rota del Viejo Sordo – The Stone Roses

Por Marcos David Cruz Mandujano.

Saludos Robott@s, la psicodelia auditiva generada por el eco y sus variantes, siempre nos transmitirá sensaciones de retardo auditivo y The Stone Roses lo sabía, a finales de la década de los 80s y con un sencillo grabado por Peter Hook llamado Elephant Stone, preparaban su primer disco de larga duración homónimo The Stone Roses.

Al primer disco de la agrupación originaria de Manchester, lo tomaron como bandera del movimiento Madchester, la prensa como el NME y el ya desaparecido Melody Maker lo calificaron de asombroso.

El New Wave ya había bombardeado al mundo, en América; en especial Chicago, la Música House con su arma Roland TB 303 había cimentado el primer género musical derivado de estilos puramente electrónicos, las cajas de ritmos, samples, el uso de Reverb y Delay provocan el trance que buscaba la juventud de aquella época, para festejar bailando y buscar las bases tribales que como humanos en ocasiones olvidamos, aquel movimiento electrónico llegó a Europa y por supuesto que influenció tanto a críticos como artistas. 😀

Pero regresando al tema, je, je, el 2 de Mayo pero de 1989, sale a la venta el disco que de manera errónea ha sido nombrado como influencia principal del BritPop, The Stone Roses en un buen disco, de hecho sí es una joya auditiva del siglo pasado, pero creo que fue inflado para tratar de exportar los productos derivados de la escena cultural Madchester, el ataque americano pop en el mercado con grupos como The New Kids on the Block no permitió que avanzará para conquistar un mercado global, las producciones independientes de grupos americanos cada vez tomaban una mayor fuerza y el Grunge comenzaba a cuajar en los ojos de la industria musical.

The Stone Roses juega con ritmos, sonidos y hasta con un concepto artístico de destellos rebeldes, eran mancunianos reales, salidos de la calle y con casi una década viviendo y compartiendo escenarios de forma independiente.

Comenzamos poniéndonos los audífonos para escuchar una mezcla de sonidos, cintas encima de otras, de fondo un bajeo lineal va apareciendo con su tonalidad alta, acompasando una guitarra en power chords y distor comprimida, ambos dan soporte a la guitarra principal que juguetea con frases, minuto 1 con 12 segundos aparece la energética batería de Alan Jhon Wren “Reni” para dar pie a la lluvia sonora de eco en guitarra y voces que nos dará una atmósfera etérea en donde Ian Brown nos dice: No tengo que vender mi alma, Él ya está dentro de mí, Quiero ser adorado. I Wanna Be Adore es una canción sencilla de parte A y B, en donde el desempeño atmosférico armónico del guitarrista John Thomas Squire y el productor John Leckie nos sumergen sin problema alguno transmitiendo sensaciones, excelente manera de comenzar un disco considerado como redondo.

She Bangs The Drums, segunda canción que comienza con sus 16avos en los hi-hats y un bajo funkero al estilo new wave nos provocarán mover el pie, la clave idónea del espíritu Madchester, canciones para incentivar el baile en los jóvenes, las guitarras moods y la melodía acaramelada de la canción logró posicionarla en primer lugar en Inglaterra, nada mal para un segundo sencillo.

Waterfall, antes se recomendaba que la segunda canción de un disco fuera un hit directo, para captar la atención del escucha y así él dejarse llevar por la propuesta sonora y estilo del grupo en la tercera canción. La historia de una muchacha que opta por irse de casa, y sencillamente se aleja de todo aquel entorno, para que ante las adversidades que se le presenten, sencillamente las supere y fluya como cascada, el hook repetitivo en la guitarra nos generará un efecto hipnótico para sentir entre nostalgia y liberación, exactamente como el correr de una cascada.

La cuarta canción Don’t Stop es la manera en que los Stone Roses nos recuerdan que los primeros experimentos con el eco y la manipulación de las cintas poniéndolas al revés fue hecho primero en Inglaterra de manera comercial, aquí Jhon Leckie hace su trabajo, si los Beatles lo hicieron en su momento, por qué ellos no podrán hacerlo con Whaterfall.

Bye Bye Badman, una canción melódica de protesta, con una base melódica muy similar a aquellos años 60s, cabe mencionar que en la portada original viene una pintura de Thomas Squire que influenciado por el estilo de Jackson Pollock, transmite aquella revuelta estudiantil de Francia en 1968, de ahí los colores de la bandera francesa que aparecen a un costado del nombre del disco, los limones simbolizan la manera en que los empleaban aquellos manifestantes para contrarrestar el efecto en los ojos del gas lacrimógeno.

Elizabeth My Dear, Stone Roses dejaba en claro que era un grupo harto de la monarquía, nada derechistas ortodoxos, tan solo querían vivir libres y dejar vivir, el estilo de composición de la canción como balada medieval es idóneo para transmitir el mensaje a la Reina Elizabeth, con esta dulce y perversa canción concluyen el lado A del disco.

Comenzamos con su lado B y la canción Sugar Spun (Song for my) nos demuestra por que los propios Stone Roses en ocasiones trataban de no ser etiquetados en la escena Madchester, en esta canción reflejan sus dotes de composición, su influencia natural por consumir de pequeños a los Beatles, The Kings, los hace no abusar de armonías y sencillamente mantener la canción con una batería estandarizada y arreglos no tan exagerados.

Made of Stone, belleza de canción, su motivo melódico vocal al iniciar y la secuencia armónica nos proyectan aquellos años 60s y 70s, en donde los estribillos de las estrofas conjugan bien con el coro, esos coros en donde el motivo melódico se acorta y con una variante pequeña donde se alargan las pocas notas aunadas, nos incitan a fantasear en calles frías y a solas con autos incendiados por debajo de uno.

Shoot You Down es una balada en donde se nota ya el estilo de The Stone Roses, la calidad de la batería que con una ejecución matizada juguetea, las armonías rockeras de Squire y rasgueos funkeros van de la mano con los ganchos en el bajo y la melodía y letra al estilo de Ian Brown.

This is the One es una canción en donde va subiendo la intensidad, que juega brevemente con efectos de eco para dar pie a la salida del disco, al final, a la gran canción de I Am the Resurrection.

I Am the Resurrection, es un final hermoso para un disco redondo, posteriormente se editaron otras versiones de este disco Homónimo, en algunas metieron otras canciones para el final y el bonus track, en otras, una canción en tercer lugar, en fin; para mantenernos como el buen disco redondo considerado por la NME y el Melody Maker concluimos este disco con su orden original, en la primera edición inglesa.

I Am the Resurrection es la cereza en el pastel, comenzando con una batería y bajo para darle la base a la voz de Ian donde comienza a describir una relación turbia, al pasar a la segunda estrofa aparece la guitarra para inyectarle energía y rabia pura, la parte A compuesta por tres estrofas se repiten en tres ocasiones, al llegar a la parte B, ésta eleva a la canción con la frase anecdótica: I am the resurrection and i am the ligth, I couldn’t ever bring myself to hate you as I’d like, en la tercera parte escuchamos a unos Stone Roses libres, canción que dura más de 8 minutos pero en ningún momento te aburre.

Éste disco es un diamante, les dejo el link para que lo escuchen y disfruten.

Se despide de ustedes su valedor Albertnativo.

Marcos David Cruz Mandujano

Diseñador publicista músico, ocioso creativo por convicción y metodista en consumo por elección. Para los compas soy Albertnativo y cuando ando sobrio pueden decirme Patxo.

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