República Cinéfila | Annabelle 3: Viene a Casa

Annabelle 3 es una historia surgida de la franquicia fílmica de “El Conjuro” que sin duda más éxito ha tenido alrededor del mundo porque al parecer las ideas frescas se les están terminando. Esta taquillera franquicia que ha hecho más de 563 millones de dólares alrededor del mundo y es por ello que no extraña que las historias de Annabelle, la muñeca endiablada presente ahora una tercera historia centrada en este oscuro juguete.
 
El filme “Annabelle 3: Viene a Casa”, es dirigido por Gary Dauberman, a quien conocimos como guionista de “La Monja” (2018) y en la sinopsis de la trama de esta historia se tiene como centro a la muñeca pero en un tiempo en el que la famosa pareja de investigadores de lo paranormal, Ed y Lorraine Warren, la tienen en su poder en su casa dentro de la habitación de objetos malditos confiscados. La otra parte de la historia es la de la hija de los Warren, Judy, y las dos niñeras adolescentes al lado de ella. Las tres serán objeto de los ataques de Annabelle. Como con Marvel, DC y Star Wars, son universos compartidos que llevan una década siendo la gran obsesión de Hollywood; hasta M. Night Shyamalan tiene el suyo. Pero, mientras algunos marcan la pauta y otros se dan de cabezazos contra la pared buscando la fórmula adecuada, quien ha dado con una vía provechosa para expandir casi por casualidad la mitología de su universo es el avispado James Wan, que ha trazado una constelación de spin-offs en torno a criaturas y casos abordados por la pareja de investigadores paranormales formada por Ed y Lorraine Warren.
 
De todas esas ramificaciones, la muñeca Annabelle es la reina maléfica. Con razón, ya que eran sus ojos vacíos de vida lo primero que se veía sin devolver la mirada en aquella cinta “The Conjuring” (2013) con la que el terror de la vieja escuela demostró todavía tiene muchos escalofríos que dar en una era de jump scares en efectos visuales y delirios CGI. Especialista en terrores domésticos, James Wan, que sería capaz de meternos mucho miedo hasta con un coletero, convirtió a una muñeca inanimada en la mayor roba escenas de la película, así que bien merecía una saga entera para ella. Así es como la respingona Annabelle ha llegado con su vestidito y sus trenzas a “Annabelle Viene a Casa”, su más que correcta tercera película oficial individual. 
 
Annabelle 3
 
Si bien con el filme de “El Conjuro” y su segunda parte lograron mostrar un estilo llamativo, las demás películas del universo nunca llegan a estar a ese nivel. “Annabelle 3”, de todas maneras, tiene algunos elementos muy interesantes, sobre todo desde su diálogo con otras películas de horror con el juego con algunos objetos que apelan al terror de los sentidos, tanto visual como táctil. Los Warren tienen algo de protagonismo en este filme porque los eventos suceden en su casa. Si bien su presencia es corta, es notable su aparición. Esos minutos en los que se los muestra trasladando a la muñeca Annabelle hacia la casa presentan varios movimientos que un espectador frecuente de películas de terror puede creer que sucederán. Sin embargo, son solo intenciones de juego, porque viran hacia lugares distintos.
 
Luego la película toma un rumbo diferente cuando son los jóvenes quienes tienen el protagonismo. La hija de los Warren, su niñera, la amiga y el chico que le gusta son quienes se enfrentarán a Annabelle en esta noche en la que Ed y Lorraine salen de su casa. El protagonismo de los jóvenes y la elección de sus personajes lleva a pensar que son un guiño a otras películas del género en las que el rol de la mujer tomaba dos extremos: una inocente como la niñera y la otra una rebelde en el personaje de la amiga. Incluso esto aparece desde el estilo de mujer que interpreta a cada uno de estos personajes. Este juego referencial se lleva un largo tiempo de introducción que no le da gran sentido al filme. Hay que aclarar que “Annabelle 3” no es una película que genere grandes momentos de terror. Pero sí consigue a través de objetos tales como una lámpara de colores y un juego de mesa en el que buscan adentro de una caja sin poder ver explorar diferentes sensaciones. Estas propuestas trabajan muy bien el miedo que suelen generar ciertos elementos en la vida cotidiana en las personas. Por otro lado, “Annabelle 3” se enfoca en la pequeña Judy (Mckenna Grace), la hija de los Warren, quien muestra algunas habilidades parecidas a las de su madre. Este elemento podría llegar a retomarse en la esperada cinta de “El Conjuro 3”, otorgando así una conexión mayor que la que viene ofreciendo hasta ahora el universo, aunque no se ha confirmado aún la participación. Por cierto la niña hace una muy buena actuación hay que reconocerlo, aunque eso no basta para remontar a un filme que no llega a ser una gran propuesta, pero que en verdad divierte y entretiene sin lugar a dudas.
 
 
Mi 8 de calificación bien otorgado para la producción cinematográfica “Anabelle 3: Viene a Casa” que después de contarnos el pasado satánico del juguete en la eficaz “Annabelle” (2014) y sus orígenes artesanales en “Annabelle: Creation” (2017) con el estupendo trabajo de orfebrería del susto del cineasta David F. Sandberg, el guionista oficial de la muñeca, Gary Dauberman, debuta muy bien en la dirección con la entrega que reúne de nuevo los caminos de los Warren y Annabelle.
 
La presencia de Patrick Wilson y Vera Farmiga recuperando sus papeles de Ed y Lorraine Warren añade a esta bifurcación de la saga principal un pedigrí extra del que no pudieron gozar otras películas derivadas de la saga como “La Monja” (2018) ni “La Maldición de La Llorona” (2019), si bien posee el inconveniente de que su breve muestra de carisma desinfle, por comparación, la trama principal, centrada en su hija Judy (Mckenna Grace) y la nana (Madison Iseman) que cuida de ella la noche en la que Annabelle decide hacer de las suyas.
 
Como es habitual en las aventuras de esta muñeca maléfica envilecida para su encarnación cinematográfica; la apariencia bonachona de la Annabelle real, que tiene un bonito cameo en esta película, era mucho más inquietante, ella se limita a aparecer por ahí tirada, inerte al fondo del plano, sin hacer nada mientras el resto de cachivaches malditos de los Warren desatan el terror. Sin apenas salir de la casa, Dauberman demuestra que ha aprendido bien las lecciones de su mentor y, antes que en los golpes de efecto en la forma, pone mucho énfasis en el fondo al dilatar la tensión y saturar de mal rollo la anticipación del espectador gracias a su conocimiento previo de los códigos del terror. Tan calladita y discreta como su muñeca titular, “Annabelle Viene a Casa” apuesta por un registro casi simpático de terror familiar. Dauberman le saca partido con algunos hallazgos como un demonio de movimiento óptico de lo más elemental, pero prefiere centrarse en el desenfado de un episodio de transición. Esta vez ni siquiera nos permite escuchar a Ed Warren verlo del todo tocar la guitarra y cantar. Mientras por lo pronto jugamos con la muñeca Anabelle en esta su tercera parte, esperamos que los Warren vuelvan a casa en “El Conjuro 3” para el próximo año 2020 con seguramente el llamativo personaje del hombre lobo.
 
Reseña: Annabelle 3
 
Lic.Ernesto Lerma, titular de la sección y columna periodística.

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