En el vasto y a menudo predecible panorama literario, rara vez nos encontramos con figuras que desafían las convenciones desde su propia carta de presentación. Conocido en el medio underground como ‘Kabra Mckabra’, es uno de esos talentos disruptivos. Escritor, filósofo, poeta y autodenominado ‘traficante de almas para Belcebú’, su obra navega por las aguas de la reflexión profunda y la estética oscura. Previo a su presentación de este jueves en las instalaciones del CCH Azcapotzalco, en Robotto conversamos con él para desentrañar los misterios de su narrativa, sus influencias y su visión sobre la juventud actual.
La construcción de una identidad transgresora
Robotto: Te presentas ante el mundo no solo como escritor y filósofo, sino bajo el provocador título de «traficante de almas». ¿Cómo nace esta identidad artística y de qué manera logras entrelazar el rigor del pensamiento filosófico con una estética tan oscura, irreverente y teatral dentro de tu obra?
Kabra Mckabra: Tengo un sentido del humor bastante retorcido y que no es para cualquiera, me vislumbro proyectando mi propia fantasía de ser un mago negro que habita una torre abandonada en algún cerro sombrío mientras tengo tratos con seres de otros planos, usando por moneda corriente, como si se tratara de un juego de Souls, las animas de la gente.
Pero esto no es más que un teatro sensacionalista en el que me desdoblo con mi alter ego como la voz del eco de tiempos pasados y que encuentra ahora su seno en esta época decadente y con crisis en el espíritu. Lo que hay en el trasfondo de mi obra es un basamento profundamente clásico que mediante la alegoría busca enseñar sobre cuestiones trascendentales simbólicas y hasta de corte ocultista tras varios velos interpretativos, valiéndome del arte y sus recursos para imprimir bajo mis propios parámetros inspirados por la estética griega y la poética aristotélica un desarrollo de retórica y oratoria que cause las reacciones que esperaría en los individuos que se topan con mi trabajo y más que nada un espejo negro, de obsidiana, un portal que los haga adentrarse en sus propios abismos y crucen los umbrales con fin de conocerse a ellos mismos.
Las raíces del «traficante»
Robotto: Todo creador construye su propio abismo a partir de las voces que lo precedieron. Considerando que tu trabajo se mueve ágilmente entre la poesía y la narrativa, ¿cuáles fueron esos autores, corrientes filosóficas o movimientos contraculturales que forjaron tus influencias iniciales y te empujaron a tomar la pluma por primera vez?
Kabra Mckabra: Cuando era niño con los juguetes y escenarios de la cotidianidad proyectaba mundos paralelos en los que quedaba absorto. Más tarde cuadernos con escritos y dibujos se llenaban con este otro mundo del cual yo era el arquitecto y las narrativas con cuestiones arquetípicas iban inundando sin siquiera yo saberlo. Estos cuadernos hoy están perdidos y apenas el recuerdo conservo de ellos. De ahí me nutrí con puro YouTube e historias de terror y las famosas creepypastas.
No empecé a leer con avidez hasta los 13 años, cuando me topé en un viaje de regreso desde La Paz Baja California a CDMX con «Inferno» de Dan Brown y quede maravillado con el mundo de lo simbólico y sus tramas detectivescas, pero sobre todo la inspiración para este El Infierno de la «Divina Comedia» del poeta florentino Dante Alighieri, y desgraciadamente como muchos me quede en el Infierno y ya no leí las dos partes trascendentales que componen esta obra, pero fue suficiente y la mecha que avivó mi interés por la lectura.
Tenía unos libros botados que había comprado durante una visita de primaria al Fondo de Cultura Económica y cuyos títulos había escogido por sugerencia de una profesora de artes a la que le gustaba H. R. GIGER y que en su momento por mi tierna edad no había entendido hasta su posterior segunda lectura «Narraciones Extraordinarias» y «En las Montañas de la Locura» de los maestros Edgar Allan Poe y H. P. Lovecraft donde como tal tuve mi primer encuentro formal con la literatura gótica.
La poesía fue por un azar, me enamoré por primera vez de una chica y le escribía poemas, me rechazó y estuvo bien, ya más tarde me di cuenta que no valía la pena, pero me dejó un regalo más fuerte, la poesía, las que empezaron como cartas de amor se volvieron poemas de introspección y profundo dolor por la herida de mi disfuncional familia con referencias a la música que escuchaba en aquellos días post-hardcore con todos sus subgéneros, metal en concreto sus géneros más extremos y el industrial.
Si bien en un principio la narrativa había sido mi mayor impulso fue la poética y narrativa épica dantesca la que enervó mi pulso e inspiró a hacer mis primeros poemas con una imaginería más oscura y gótica de la que hoy prepararía pues la apenas naciente fuente oscura no pararía y bebería de mis primeros encuentros desastrosos con el romance, el rechazo de la sociedad, mi mente inestable y mis duelos en cuanto a la justicia, la existencia de Dios, la tradición y la traición de la familia, que más que nada, en ese momento, más que por un gusto fue una necesidad para sobrevivir al pandemónium y todos sus horrores más viscerales.
El estilo narrativo y la atmósfera.
Robotto: Para aquellos lectores de Robotto que apenas descubrirán tu trabajo literario, ¿cómo describirías tu estilo narrativo? ¿Qué tipo de temáticas, monstruos internos o dilemas existenciales son los que rigen las atmósferas de tus textos y poemas?
Kabra Mckabra: Yo consideraría que mi estilo narrativo es sencillo de leer a menos de que pretenda lo contrario por razones estilísticas o ya sea porque la realidad proyectada es demasiado aberrante o abyecta para seguir leyendo sin tomar un respiro. Pero en general tiendo a eso y siendo muy consciente de ello a sabiendas que Internet y el brain-rot nos ha hecho papilla el cerebro y hoy más que nunca urge promover la lectura y si se le entrega a alguien un texto pesado es más fácil que lo abandone.
Las temáticas que abordo son varias como la condición frágil del ser humano, las pasiones desbordadas y la contemplación de la existencia y de la multiplicidad de los rostros y símbolos reflejados a través de los mitos de la humanidad, pero en concreto «El Espejo Humeante», mi antología de cuentos, habla de las realidades paralelas, los cultos paganos olvidados, la lucha de uno contra uno mismo y la riqueza filosófica y espiritual del México antiguo.
El encuentro con la juventud en el CCH Azcapotzalco
Robotto: Este jueves tienes una cita importante: la presentación de tu libro ante la comunidad estudiantil del CCH Azcapotzalco. Llevar literatura y filosofía a un entorno universitario joven y rebelde por naturaleza siempre es un desafío estimulante. ¿Qué pueden esperar los asistentes de este encuentro y qué buscas provocar en la mente de los estudiantes que te escuchen?
Kabra Mckabra: Azcapotzalco es un entorno familiar, cada que lo visito me llena de alegría y recuerdos de la 4ta Escena, una compañía de teatro que me introdujo a ese bello arte. Lo que espero de la presentación más que nada es un entendimiento y una reconciliación con mi yo adolescente triste, enojado y frustrado del pasado, que sepan los chavos a ser ellos mismos y a sobre todo a no tener miedo.
Me entusiasma ver sus reacciones, aunque no por eso dejo de tener miedo, por incomodar con los contenidos de mi libro, pero olvido que alguna vez yo también fui un adolescente desensibilizado que acostumbraba ver gore de regreso de la escuela y que al mismo tiempo se conmovía con los gestos o expresiones más sencillas de la vida. Lo que sí espero es que en ellos pueda encender una chispa que los motive a seguir este camino de las letras y sino el arte y así mismo por qué no, a que se conozcan a ellos mismos.
El horizonte creativo y los próximos proyectos
Robotto: La mente de un escritor rara vez descansa tras el lanzamiento de un libro, y menos alguien con tu perfil polifacético. Después de esta presentación, ¿qué depara el futuro para «Kabra Mckabra»? ¿Cuáles son tus próximos proyectos a corto o mediano plazo y qué nuevas temáticas planeas explorar en tus siguientes publicaciones?
Kabra Mckabra: De momento la mayoría de proyectos aún están esperando a armarse, pero algo que me quedó de la experiencia tras el lanzamiento de mi primer libro es que la gente está esperando manuales o libros prácticos, porque ellos pensaban que mi libro era una guía para el uso adivinatorio e introspectivo del espejo de obsidiana, y por esto mismo estoy preparando a fuego muy lento un grimorio de memética que va llevar el nombre de «Liberculo Mæmæticarum» y cuyo eje de temas van a girar en torno a la transmisión de ideas y narrativas mediante la unidad del meme, los símbolos, los arquetipos y los mensajes cifrados como los sigilos que modifican nuestra realidad mediante la voluntad, así mismo incluiré una explicación de cómo se logra esto con ayuda de la retórica y la oratoria, también mencionando cómo la silenciosa guerra mediática que se está librando ahora mismo por tu atención en Internet.
Va ser un archivo de libre difusión pdf /fanzine, no va tener costo, salvo unas limitadas ediciones de lujo que entregaré a quienes estén dispuestos a pagarlas recordando el concepto estético del grimorio y con algunos anexos exclusivos. Para esta meta debo llevar una extenuante investigación en la cual todavía estoy en su proceso y parte de lo cual incluye tener mi propia página de memes, que por cierto ya eché a andar, llevando por nombre 444🌄𝛨𝑖𝑗𝜃𝑠 𝛿𝜀𝜄 𝑆𝜃𝑙🌄444 para quien guste seguirme en mi proyecto.
Así mismo estoy trabajando en la segunda edición de «El Espejo Humeante», así como la conceptualización de su segunda parte cuyo nombre va ser «La Mariposa de Obsidiana» y que en vez de girar en torno al descenso alegórico por los nueve inframundos del Mictlán será esta vez un ascenso por los trece cielos de la cosmogonía nahua por lo que necesitaré también un arduo trabajo de investigación. Aprovecho para hacerles la invitación este 16 de mayo en Punto Magnolia donde estoy organizando una galería temática prehispánica que se inaugurará con la presentación de mi libro antes mencionado «El Espejo Humeante».
El mensaje para los nuevos creadores
Robotto: Finalmente, las aulas que visitarás esta semana están llenas de jóvenes con inquietudes artísticas, muchas veces incomprendidas. Desde tu experiencia en la trinchera de la escritura independiente y el pensamiento crítico, ¿qué recomendación o mensaje definitivo le darías a las nuevas generaciones que sienten la necesidad de escribir, pero temen no encajar en los moldes tradicionales?
Kabra Mckabra: Que no tengan miedo y se atrevan a hacer las cosas puesto que el poeta no le pide permiso a nadie y con su poesía arrasa y transforma la realidad y nos lleva a su mundo interno.
En esta época donde todo parece que se ha visto y vendido todavía grita el eco de una frase de hace 2,000 años que proclamaba que nada es nuevo bajo el sol y más que una frase para disuadirlos yo opino lo contrario, pues el ser humano padece amnesia y lo que ayer fue noticia vieja hoy puede ser la nueva moda.
Los invito a romper los esquemas, pero también a conocerlos pues cómo vas a romper las reglas si no las conoces primero. Un profesor de la prepa, de nombre Pedro Pablo Martínez, nos recomendaba tomar por modelo a algún grande del pasado y analizar sus formas de escribir tomando lo que más nos agrade.
Y también recordando y teniendo la humildad para reconocer que todos empezamos por algo y que ahí esta lo más importante, empezar y nunca más parar, hasta donde más aguante uno y sobre todo reconociendo y recordando que todos esos grandes poetas y escritores empezaron como uno, desde 0. Mi más grande consejo sobre todo es que se cuiden de los embusteros pues en estos ríos del arte hay mucho cocodrilo, tal es mi experiencia con mi primer libro, donde Editorial Gato Tuerto me prometió el cielo y las estrellas a precio de oro y aprovechándose de mi poca experiencia me terminó picando los ojos, pero como ven no hay problema, el barco sigue en pie y yo sigo proclamando fe y adaptación con un horizonte tan amplio que solo me queda la esperanza de que la vida me rinda para poder cumplir todas mis metas.
Kabra Mckabra presenta su antología «El Espejo Humeante» este jueves 19 de Marzo 2026 en CCH Azcapotzalco, no te lo pierdas…