El cine nacional viste de luto el día de hoy. Se ha confirmado el sensible fallecimiento de Ana Luisa Peluffo, una de las figuras más emblemáticas y valientes de la llamada Época de Oro. A los 96 años de edad, la actriz partió en paz desde su residencia en Tepatitlán de Morelos, Jalisco, dejando tras de sí un legado imborrable en la historia del entretenimiento en México y una filmografía que es testimonio de la evolución de nuestra industria.
La noticia fue comunicada por sus familiares a través de redes sociales. Elena Ivonne, sobrina de la estrella, compartió un mensaje emotivo detallando que Ana Luisa Peluffo vivió sus últimos momentos rodeada de cuidado, serenidad y la cercanía de su hijo. El proceso funerario se ha llevado a cabo de manera privada e íntima, respetando el duelo de sus allegados, quienes han pedido comprensión en este difícil momento.
La carrera de Ana Luisa Peluffo quedará marcada eternamente por su audacia artística. En 1955, desafió los convencionalismos de una sociedad conservadora al protagonizar el primer desnudo artístico del cine mexicano en la cinta La Fuerza del Deseo. Aunque este acto le valió críticas severas en su momento, su valentía abrió una brecha fundamental para la libertad de expresión en la pantalla grande, consolidando su nombre en la historia cultural del país.
Con una trayectoria que abarca más de 200 películas, Ana Luisa Peluffo ostenta una de las carreras más longevas según datos de la Secretaría de Cultura. Su versatilidad le permitió transitar desde producciones estadounidenses como Tarzan y las sirenas (1948), hasta comedias clásicas junto a Germán Valdés «Tin-Tan» en Dos fantasmas y una muchacha, e incluso dramas crudos de décadas posteriores como Perro Callejero y Pedro Navaja.
Nacida en Querétaro en 1929, Ana Luisa Peluffo incursionó en el arte gracias a la influencia de su padrastro, el productor Manuel Peluffo. A lo largo de las décadas, su talento fue reconocido con galardones importantes, incluyendo la Diosa de Plata. Hoy despedimos a una mujer que, más allá de la polémica, destacó por su inteligencia y sencillez, ganándose el respeto de un público que la recordará siempre como una leyenda del celuloide.
Descanse en paz, Ana Luisa Peluffo.