República Cinéfila | Escobar: La Traición

Las estrellas españolas Penélope Cruz y Javier Bardem son los protagonistas principales de esta sensacional película dirigida por el competente cineasta Fernando León de Aranoa, basada en el libro biográfico «Amando a Pablo, Odiando a Escobar» publicado en el 2008 de la periodista colombiana Virginia Vallejo que en su escrito recopila los momentos buenos y malos del famoso narcotraficante Pablo Escobar (1949-1993).
 
La formidable cinta ha tenido un paso bastante bueno por prestigiados festivales internacionales de cine, como en el de Venecia, Toronto y San Sebastián y sonó con sus nominaciones a los pasados premios Goya 2018 en España. En la sinopsis oficial en la trama de esta historia de la vida real, el funcionamiento de la mente criminal ha despertado siempre el interés de público, artistas y narradores y quizás la de Pablo Escobar haya sido la más lúcida de ellas. Esta no es su biografía, tampoco es la historia de un gánster más. Es un relato del hombre que cambió la historia del crimen. El director del excelente filme «Los Lunes Al Sol» (España, 2001) firma también el formidable guión, basándose en el libro de la presentadora de televisión colombiana que entre los años de 1981 y 1987 mantuvo una relación sentimental con el multimillonario con más de mil asesinatos a sus espaldas, según consignó la agencia norteamericana de la DEA. Mostrando la vida del fundador y líder del Cartel de Medellín, que llegó a ser el capo más importante de la mafia colombiana.
 
Esta es por cierto la tercer cinta biográfica que se realiza en los últimos años sobre su llamativa figura, siendo el último «Escobar: Paraíso Perdido» (2014), que contó con el protagónico del actor Benicio del Toro.
 
 
Si a algo se parece «Loving Pablo» es a películas recientes como «Barry Seal: Solo en América» (2017) con Tom Cruise y otras sucesoras de «Buenos Muchachos» (Martin Scorsese, 1990) con las obvias glorificaciones de mundos sin moral con sus buenas dosis de violencia, humor y vestuarios de epoca de los años 80 en este más que digno acercamiento a una figura, la de Pablo Escobar, más en boga que nunca, máxime cuando su reparto estaba configurado por las dos únicas estrellas del star system español que, por cierto, salvan el escollo ideomático de este estupendo filme con brío.
 
Pablo Escobar
 
No se trataba de retratar sólo a Pablo y a Virginia, sino también la Colombia de los años 80 en cómo era esa clase política de entonces y cómo fue posible que un narcotraficante como él llegara a ser congresista, Escobar tenía una enorme creatividad que aplicó al crimen. Fue el inventor del narcotráfico a gran escala. Un nuevo reto, pues, para el actor Javier Bardem que debía encarnarlo junto con Penélope Cruz en el rol de Virginia es muy distinta a ella, y ahí la vemos en la gran pantalla, con la misma gestualidad y la misma manera de ella. Además, tiene escenas muy dramáticas, muy exigentes para la actriz que construyó su personaje con mucha delicadeza. Los suyos han sido dos trabajos de composición muy arriesgados, en una película en la que asumieron riesgos. Y esa energía e intensidad que le dan en el ritmo a esta producción cinematográfica ha sido muy beneficiosa, porque no olvidemos que es la vida de un señor que todo lo que planeaba lo llevaba a cabo.
 
Pablo Escobar
 
No había manera de parar a Pablo. Todo lo hizo en muy pocos años, y era muy joven cuando lo mataron con 44 años de edad. Lo que ofrece León de Aranoa es algo estimulante intelectualmente. Las mejores películas son aquellas de las que sales, vas al bar y te pasas una hora discutiendo sobre ellas. Las peores son esas que, a los tres minutos, has olvidado y ya estás hablando de otras cosas porque no te han dejado nada dentro. Está bien que salgas del cine diferente a como has entrado y este es un estupendo filme del que invita a la reflexion social o política y al dialogo. El director español tiene fe en el ser humano creyendo que es capaz de mostrar lo peor y lo mejor de sí mismo, sobre todo, en las guerras considerando que, en la vida, hay gente que se dedica a arreglar y mejorar las cosas, y, a veces, aparecen en sus guiones, y este es uno de ellos. Ni siquiera habia visto más que unos fragmentos de «Narcos», la popular serie televisiva por la que todo el mundo le preguntaba, y lo entiendio ya que no iba ni a sumar ni a restar, aparte de que el programa está hecho desde el punto de vista de la DEA. Además de ser tan de autor como esos primeros filmes, este, encima, le ha permitido rodar un tipo de secuencias que jamás había hecho, entrando en territorios narrativos y técnicos inéditos en su carrera fílmica. Al probar cosas nuevas, ha crecido como director de cine reinventando se constantemente. 
 
Pablo Escobar
 
Mi 9 de calificación para «Escobar: La Traición» que nos muestra al protagonista como una especie de monstruo versado en el idioma del odio y la destrucción en un intento de humanizar a quien muchos han descrito como la encarnación del mal. Sin embargo el buen trabajo de maquillaje, con un mas que correcto guion que muestra el lado destructivo de Escobar y las excelentes actuaciones tanto de Bardem y Cruz nos dan probablemente la película con la versión más inhumana de todas al darnos cuenta de que su personaje es, más que un psicópata, el verdadero sadismo hecho hombre.
 
En una gran caracterización que se debe al material en que se basa la película en la interpretación que hace Bardem del personaje que no da tregua a nadie en la carrera de Escobar, el involucramiento estadounidense de la DEA y la CIA en su captura y la relación que sostuvo con la guapa periodista Virginia Vallejo son temas que se mezclan en una trama capaz que quiere ser profunda pero termina por ser mas bien anecdótica. León de Aranoa nos da mucho espectáculo, ya sea en la escena en que un avión desciende sobre una carretera estadounidense para entregar cocaína, o en un impresionante combate donde se enfrentan los hombres de Escobar con un par de helicópteros del Bloque de Búsqueda. El dominio técnico la hace una película valiosa en su forma, pero en su fondo con esa poca originalidad en las decisiones de León de Aranoa haciendo un filme más derivado de sus influencias fílmicas personales que capaz de hacer algo nuevo como novedoso en el genero del cine de gangsters. La narración continua de Vallejo y el empleo de planos secuencia en fiestas para ilustrar el mundo criminal obedecen al estilo de un gran director como Martin Scorsese («Goodfellas»), mientras que la violencia explícita parece derivar lógicamente de «Caracortada» (Brian De Palma, 1983). Mostrando poco riesgo en su producción repleta de actores latinoamericanos que hablan ingles, y sobre todo en su leve crítica al intervencionismo estadounidense el verdadero énfasis de la cinta suele estar en la cuestionable nobleza del agente de la DEA interpretado por un desaprovechado Peter Sarsgaard y en las corruptas intenciones de la Casa Blanca, la DEA y la CIA, que sólo empeoraban la situación de Colombia en la décadas de los años 80 y 90. 
 
Pablo Escobar
 
Lic.Ernesto Lerma, titular de la sección y columna periodística.

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