ROCKSTARS EN 24 CUADROS POR ALLAN MÁRQUEZ

“Escuchemos sus pasos andar, la penumbra les mostró la luz. Liberación a través de una cámara que captura su alma en veinticuatro instantes seculares”. 

(Allan Márquez)

 

El Rock and Roll es un género  musical que tiene un poco más de sesenta años de existencia. Pocos si los comparamos con los más de cien que tiene el cinematógrafo. Sin embargo, la música ha sido un factor importante en el séptimo arte desde sus inicios, es por ello, que en esta ocasión me permitiré hablarles sobre la influencia o mejor dicho, los homenajes cinematográficos que se han hecho a tres de los rockeros más importantes de la historia.

  1. THE DOORS

Comencemos con una de las estrellas más emblemáticas de los años sesenta, Jim Morrison.  Su vida fue llevada a la pantalla grande por el cineasta Oliver Stone y fue protagonizada por Val Kilmer en 1991.- cabe mencionar que cuando la vi por primera vez fue por 1997 y se me hizo genial-, sin embargo, después de ser un lector y melómano fan de The Doors encuentro que  dicha cinta dejo mucho que desear en cuestiones de narrativa biográfica.  Muchos pueden decir que sólo es una movie, que no hay que clavarse tanto -como no hacerlo cuando ves que una estrella icónica no ha sido “tal vez” retratada desde su interior-.

En dicha película, Stone nos muestra un Morrison lleno de clichés pomposos –típico de un rockstar- como la autodestrucción, la soledad y el olvido, con muy ligeros tintes de su vida personal. Si bien la película se llama The Doors y no Morrison,  es lamentable que no retraten ni tantito la vida de  Ray, Krieger y Desmorn en pequeñas elipsis de tiempo, es decir, darnos pequeñas grandes dosis de cómo vivieron The Doors durante más de cinco años de existencia antes de la partida de Morrison a París. En lugar de ello, el señor Stone solo se conformó con mostrarnos una embarrada superficial y caótica de la vida de Jim.

En el film podemos ver mucho desmadre, mucho sexo, mucho alcohol y drogas, así como música –que en mi opinión esta última es lo mejor de la cinta- y nada más. Pero ¿dónde queda el juego creativo de Desmorn y Krieger? ¿qué hay de la estrecha relación que tenían Ray y Jim? ¿Jim sólo era un drogadicto, alcohólico, que se creía chaman? ¿Jim sólo violentaba a la pobre Pam? Creo que para el señor Oliver Stone sí.

¿Ustedes qué opinan?

 

2.     CONTROL

Película independiente de Anton Corbijn, -mejor conocido por ser fotográfo musical y realizador de videoclips de grupos como U2, Depeche Mode, entre otros, realizada en 2007.

Los años posteriores al punk (hacia finales de los 70) nos dejó algo llamado post punk, caracterizado por sus acordes simples pero oscuros, su melancolía,  además de la carga poética y existencialista en sus letras. Cabe destacar que la banda más representativa de este género es Joy Division quien tenía como frontman al triste Ian Curtis.

Con casi tres décadas después de la muerte de Curtis, Corbjin nos presenta en pantalla grande su obra CONTROL , basada en los escritos de Bebbie Curtis, viuda de Ian.

A diferencia de la obra de Stone (The Doors) , Corbjin nos invita a involucrarnos un poco más en la psique del protagonista Ian Curtis, interpretado por Sam Riley. En esta cinta, hecha en blanco y negro, Corbjin retrata parte del desconsuelo y malestar físico por el que atravesaba Ian.

El guion de la cinta es certero, contiene diálogos poéticos en ocasiones, sobre todo en secuencias introspectivas, cosa que no pasa en The Doors tan marcadamente. La fotografía y la realización nos lleva a la nostalgia, a la fría Inglaterra, la cual nos provoca una tristeza conjunta con la música de Bowie, Reed y Joy. Todo encaja a la perfección e incluso el detalle de la secuencia final con la proyección de Herzog y el acetato de Iggy.

Control nos lleva de la mano por el oscuro y depresivo camino de Curtis, con un final desgarrador, Anton Corbjin, nos muestra como la fama y la familia no son las respuestas a la felicidad.

3.      LAST DAYS

Diez años pasaron para que un director se atreviera a realizar un filme sobre la vida de Kurt Cobain. Sólo un  atrevido como Gus Van Sant podría hacerlo. Retomando su experiencia dogmática y su visión autoral Gus nos da un claro ejemplo  de cómo realizar un filme atípico, con bajo presupuesto, un guion sin aparentes tratamientos pero con una nostalgia y soledad introyecta plasmada en la personalidad de Blake (protagonista de la cinta, interpretado por Michael Pit).

Last Days , nos cuenta la historia de los últimos años de la vida de Cobain de una forma muy contemplativa y en ocasiones bizarras. Van Sant nos sumerge con escasos diálogos en la solitaria y depresiva vida del portavoz de una generación. Con planos bien ejecutados, y secuencias bien logradas, dejan entrever la capacidad artística que tiene este cineasta para rendir un homenaje a un icono del rock sin tener que involucrar a la familia autoral de la banda (Courtney, Dave y Chris).

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