República Cinéfila | Yesterday (2019)

La reciente película del formidable realizador británico Danny Boyle (“Trainspotting”, 1996) le ha dado un agradable giro a su interesante y llamativa filmografia, porque ahora nos presenta un musical romántico, “Yesterday” según la sinopsis un músico que lucha por abrirse camino se da cuenta de que es la única persona en el mundo capaz de recordar a las canciones de The Beatles, con una historia que tiene una premisa ingeniosa, al preguntarse ¿Qué pasaría si The Beatles nunca hubieran existido? Así que reconstruye sus canciones de memoria y pronto alcanza la fama mundial. Pero, ¿podrá vivir con la mentira y sobrevivirá su relación con su mejor amiga? Escrita por el también cineasta Richard Curtis (“Realmente Amor”, 2004), el filme tiene como protagonista al joven actor Himesh Patel como Jack Malik, quien es un chico que sueña con ser cantante y que un día es atropellado por un autobús. Sin embargo, cuando despierta del increíble accidente le sucede algo muy raro: nadie, excepto él, recuerda a la música de los Beatles. Situación que aprovecha para convertirse en toda una estrella musical gracias a las composiciones del cuarteto de Liverpool. Lily James, Ana de Armas, Kate McKinnon, Ed Sheeran, Lamorne Morris y James Corden completan el reparto. “Yesterday” que en muy pocas palabras nos propone una historia casi de comedia romántica ubicada en un mundo en el que jamás existieron The Beatles, con todos sus defectos pero también con todas sus ventajas. Bien filmada por el ganador al Oscar del Premio de la Academia Danny Boyle por el filme “Quisiera Ser Millonario” (2008) y nominado por “Steve Jobs” (2015), se une al aclamado guionista y director Richard Curtis (“Un Lugar Llamado Notting Hill”) para una nueva comedia de la empresa cinematográfica inglesa Working Title es la historia de qué pasaría si se formara un agujero cultural en el mundo y hará que mueras de ganas de volver a ver a The Beatles en un brillante homenaje a su música que es un placer de ver, aunque también es una mirada bien inteligente y en ocasiones muy mordaz sobre cómo a veces nos equivocamos; porque pocas historias caminan por una delgada línea entre el horror y el cumplimiento de los deseos, como en esta tragicomedia de un alto concepto.
 
Yesterday
 
Precisamente, un apagón mundial sirve de macguffin en la última película de Danny Boyle para que su protagonista –interpretado por el carismático Himesh Patel, sobre todo con dientes– sea el único en el planeta que recuerda las canciones de los Beatles. Aunque esta vez el high concept no es de Richard Curtis –quien coescribe el guion con Jack Barth– sí que lo son el resto de elementos del guion. Como en las cintas “Cuatro Bodas y un Funeral” (1994), “Una Cuestión de Tiempo” (1996) y “Notting Hill” (1999), la santa trinidad de las comedias románticas que salieron de su pluma, el guionista sostiene la trama amorosa de “Yesterday” sobre valores profundos, chistes ingeniosos y personajes secundarios que pretenden ser tan divertidos como un compañero de piso que se pone tu traje de neopreno cuando se le acaba la ropa limpia o que te sienten en una boda con todas tus exnovias.
 
Y, seamos justos, lo pretende y no lo consigue, algo que, cabe sospechar, tiene más que ver con el departamento de dirección que con el de guion. No es tanto por las decisiones de Boyle –¿Qué le pasa a Kate McKinnon? ¿Por qué esa secuencia de transición de sombras chinescas?– sino porque Curtis ya nos demostró lo a salvo que están sus chistes cuando el que dirige es él mismo. Uno de sus chistes lo explica: “Hey Dude, no es lo mismo que Hey Jude”. Para todos los que no se pueden imaginar el mundo sin The Beatles “Yesterday” podría haber sido una comedia romántica y agridulce de Richard Curtis, que ensalzase esa encantadora y británica torpeza social como “Notting Hill”, tuviera la credibilidad melómana de “Radio Encubierta” (2010) e incorporara con sorprendente naturalidad el elemento fantástico de “Una cuestión de Tiempo”. Sin embargo, Curtis solo ha escrito el guión y esta es una película de Boyle, un cineasta que se plantea cada producción como el último gran desafío.
 
El director de “Trainspotting” y “Slumdog Millionaire” (2008) está abonado a la espectacularidad por encima de todo. En su universo no hace falta un arco narrativo que justifique el salto en paracaídas de la reina Isabel II. Quizá por eso, audaz o temerario, no necesita plantear las implicaciones de una dimensión alterna en la que la suma del talento de los músicos John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr no significa nada.
 
Si hiciera un remake de la clásica película “Regreso al Futuro” (1985), la parte de las paradojas espacio- temporales se la saltaría, por expresarlo de una manera gráfica.  Tiene la mirada puesta en asuntos más extensos que el amor y la familia, examinando los caprichos del negocio de la música y nuestra idea del éxito. El cineasta inyecta una cantidad sorprendente de inquietudes durante el ascenso meteórico de Jack en el negocio de la música, Boyle le pone un toque más de clase trabajadora que lo acostumbrado por Curtis. Pero definitivamente hay un ángulo mucho más irreverente que en, digamos, “Notting Hill” o “Love Actually”. La historia incluso nos da un par de momentos que de seguro resultarán genuinamente controversiales, algo que no es poca cosa en una película que podía ser un mero viaje musical muy nostálgico ya que Boyle siempre sobresale con su selección de las canciones de The Beatles que son interpretadas prácticamente solo con guitarra que te hacen recordar cuánto te gustan y cuánto extrañas su música. Claro que en su fondo, podrías encontrar hoyos argumentales en todo esto. Uno de ellos revela que no hay la banda Oasis sin el influyente grupo de The Beatles. Pero, ¿a poco el resto de la música moderna sería igual? ¿Incluyendo la carrera del fanático del Cuarteto de Liverpool, Ed Sheeran quien aparece aquí? Esas cuestiones sólo apuntan al tema central de que el arte está entretejido a lo largo de todo en nuestra Historia y le da forma a nuestra vida personal. Bajo el valor nostálgico de esta película, si eliges mirar, hay un rechazo al culto a las celebridades y un recordatorio de que lo que importa es solo la buena música. Y eso es algo que siempre vale la pena recordar.
 
Yesterday
 
Mi 8.5 de calificación a este filme, por su punto de partida es sensacional porque un músico frustrado despierta en un mundo que no conoció a The Beatles aunque él sí recuerda sus canciones. Pero lo que la aleja de ser el hit instantáneo al que aspira no es su desinterés por sostener una premisa insuperable, sino su incapacidad para continuarla más allá de un chiste tan bueno que se puede contar muchas veces durante dos horas. Sigue tal que así Jack (Himesh Patel) toca un clásico de The Beatles, el público piensa que es una composición suya y él pasa por diferentes fases del síndrome del impostor.
 
Este argumento sería más que suficiente para uno de esos musicales en los que lo único que se busca es que suenen un montón de grandes éxitos –no olvidemos que Curtis escribió “Mamma Mia! Una y Otra Vez” (2018)–, pero aquí las expectativas juegan en contra. Su mejor aportación es la ausencia de conflicto, la apuesta para no mostrar buenos y malos ya que incluso la ejecutiva interpretada por la actriz Kate McKinnon es más alivio cómico que villana. Tanto Boyle como Curtis están puestos a quebrantar las leyes del género porque podían haber apostado por otro tipo de historia romántica. Esta resulta correcta, amable y comercial, pero formulaica como una banda de versiones. Aunque con este mítico repertorio, todo pasa con lo mejor de una premisa insuperable, el equivalente argumental de cualquier clásico de Lennon y McCartney.
 
Pero tambien con lo peor que haya una total ausencia de conflicto y su tono de buena onda. Y ese chiste horrible del musico ingles Ed Sheeran en el elenco de la nueva película de Universal, donde figura el famoso cantante británico de pop que hace de él mismo, y McKinnon, que da vida a Deborah, la exigente mánager de Malik en Estados Unidos. El argumento del filme explora cómo sería un mundo sin conocer a The Beatles sin ellos y sin su música al relatar la historia de Jack Malik (Himesh Patel), una de las pocas personas que los recuerda en el mundo tras un apagón que deja sin energía eléctrica al mundo. Tras ese suceso, el joven cantante y guitarrista que sueña con la fama pasa de ser un fracasado a convertirse en una estrella del panorama internacional a costa de las famosas letras y melodías de John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr.
 
En su camino a lo más alto, siempre apoyado por su amiga Ellie (Lily James), Malik se dará cuenta de que el dinero y la celebridad no es lo más importante. La pista de “Yesterday” por encima de cualquier otra ayuda a construir el relato narrativo del filme como era de esperar y el resto de canciones han sido elegidas en función de lo que ocurre en el viaje personal y profesional de Jack. Rolas como “She Loves You”, “I Want to Hold Your Hand”, “I Saw Her Standing There”, “In My Life”, “Penny Lane”, “Eleanor Rigby”, “Strawberry Fields Forever”, “Here Comes the Sun”, “Hey Jude”, “Help!”, “All You Need Is Love”, “Let It Be” y “Hey Jude” son algunos temas de los Beatles que los protagonistas cantan en esta nueva entrega con la emotividad de una joya de canción como “Yesterday” y otros éxitos de los Beatles que se sienten en los corazones al escuchar en la gran pantalla.
 
Reseña: Yesterday
 
Lic. Ernesto Lerma, titular de la sección y columna periodística.

Un comentario en “República Cinéfila | Yesterday (2019)

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