En las ultimas semanas, las redes sociales han sido el escenario de multiples denuncias ciudadanas y quejas sobre la liquidacion de Educal, la red de librerias que durante decadas acerco la cultura a diversos rincones de la Republica Mexicana. A traves de mensajes de extrabajadores y lectores, se ha senalado el cierre de sucursales, despidos y la absorcion de los recintos restantes por parte del Fondo de Cultura Economica. Ante la preocupacion legitima del publico, en nuestra redaccion nos dimos a la tarea de revisar los datos oficiales y los antecedentes administrativos para ofrecer un panorama claro y fundamentado sobre esta compleja transicion institucional.
Para comprender la liquidacion de Educal, es necesario remontarnos a los inicios de la pasada administracion federal. Desde que Paco Ignacio Taibo II asumio la direccion del Fondo de Cultura Economica, anuncio su intencion de unificar la Direccion General de Publicaciones y la propia Educal bajo una sola estructura operativa adscrita al sector educativo. El argumento principal fue centralizar la produccion y distribucion de libros del Estado para reducir costos administrativos y sanear las profundas deudas historicas que Educal mantenia con multiples proveedores y editoriales independientes.
Sin embargo, el proceso administrativo para llevar a cabo la liquidacion de Educal fue mucho mas largo y tortuoso de lo que se proyecto originalmente. Durante anos, la fusion opero de facto, compartiendo personal y recursos, a pesar de que juridicamente pertenecian a secretarias distintas. Fue mediante la paulatina publicacion de decretos oficiales en el Diario Oficial de la Federacion que se sentaron las bases legales para la extincion de la entidad paraestatal. Este movimiento se asemeja, desde la perspectiva administrativa, a la cancelacion de diversos fideicomisos gubernamentales, priorizando la centralizacion absoluta de los recursos publicos.
Uno de los puntos que mas controversia ha generado en torno a la liquidacion de Educal es el impacto directo en su fuerza laboral y su extensa red de distribucion. Los reportes oficiales confirman que varias sucursales que no resultaban financieramente viables han cerrado sus puertas de forma definitiva, incluyendo puntos de venta ubicados estrategicamente en museos y centros culturales, los cuales cumplian una labor de fomento a la lectura mas alla de las ganancias economicas. Por otro lado, las librerias que lograron sobrevivir a la reestructuracion estan siendo rebautizadas bajo el sello unificado del Fondo de Cultura Economica, perdiendo asi la identidad historica con la que nacieron.
En el aspecto laboral, la liquidacion de Educal ha traido consigo un proceso de desvinculacion de decenas de trabajadores. Aunque la direccion de la editorial estatal ha sostenido que los recortes se han llevado a cabo en estricto apego a la ley, los empleados afectados han manifestado su inconformidad ante la perdida de sus fuentes de empleo y la falta de transparencia en la integracion de las nuevas plantillas laborales. La incertidumbre sobre las compensaciones economicas correspondientes ha sido un reclamo constante por parte de los sindicatos y el personal contratado bajo el regimen de la paraestatal extinta.
Ademas de los conflictos administrativos, la liquidacion de Educal ha reavivado las criticas hacia las politicas editoriales implementadas por Taibo II. Diversos analistas del sector cultural senalan que su gestion ha priorizado la produccion de tirajes masivos de muy bajo costo y ediciones de calidad inferior, alejandose de los altos estandares de encuadernacion que solian caracterizar a la institucion. Asimismo, en el debate publico se ha cuestionado el presunto conflicto de interes derivado de su vinculo historico con la asociacion civil Brigada para Leer en Libertad, la cual gestiona ferias y comercializa libros a precios de saldo, compitiendo en el mismo ecosistema cultural que ahora el funcionario dirige.
La progresiva liquidacion de Educal representa, indiscutiblemente, el fin de una era para la industria del libro y la lectura en nuestro pais. Mientras la actual administracion defiende la fusion corporativa como una medida de austeridad y eficiencia necesaria para erradicar las deudas del pasado, una parte importante de la comunidad cultural y ciudadana lamenta la desaparicion de una red que nacio con el noble proposito de llevar la literatura a las comunidades con mayores carencias. En Robotto continuaremos monitoreando el desarrollo de esta transformacion institucional, exigiendo siempre que el fomento a la cultura se realice con total transparencia y respeto al talento humano.
